viernes, 9 de abril de 2021

EL NÚMERO

 











El  número  ambulaba  monocorde

Preciso. Niño áureo

Hilvanando

La divina  madeja

al jazmín africano.

El  beso  del  Océano  daba  paz

a los mundos:

Uno al Este  dormido.

Otro en  miel y  hoja muerta.  Paredón

al  otoño.

Contra  el  viento 

Windhoek se  dormía.

Contra el  viento  el Torreón cruzaba  lanzas.

Fue  entonces el  número  perfecto.

El beso que  subía

Descendiendo

Las  escalas de ángeles, se  posa

(satélite  por  medio  y  ras  del  cielo )

no  en tu  raid de tigres

no en mi  rosa.

Sobre el  aire de  Amor que  impregna el  Tiempo.

BEATRIZ   BASENJI


Foto: Windhoek, la  cosmopolita capital de  Namibia / Lonely  Planet.

3 comentarios:

  1. Beatriz, cuanto me alegra que compartas tus letras, de nuevo, desde este blog.
    Críptico poema, que me remite a tierras desconocidas.
    Un saludo.

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  2. Me encantó, en su brevedad y concreción.

    Un abrazo

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  3. Me encantó en todo su esplendor!

    Cariños y buen finde tengas

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