jueves, 3 de noviembre de 2011

PRODUCCIONES ANIMADAS DE AYER Y DE SIEMPRE

Entonces todavía había carrozas negras y caballos con plumero. Los muertos recorrían las calles de esa guisa, con el cura delante revestido y los deudos detrás con cirios. Quizás por eso soñé una noche con una gran rata negra, con corona real y coronas de muerto y velas negras y velos también negros. Fue una de las noches más horribles de mi vida. Por eso había tratado de olvidarla, hasta ayer mismo. Estaba viendo el Cartoon con mis hijos cuando, dale, ahí estaba la inmensa rata y las coronas y todo lo demás. Me quedé clavado. Los niños, claro, se reían a carcajadas. Quiero pensar que no fue más que otra pesadilla.

viernes, 28 de octubre de 2011

HILO MUSICAL

Todavía eran de vapor aquellos trenuchos de vía estrecha. Mi madre me acomodó junto a la ventanilla, sobre el banco de duras listas de madera. Tocaron las tres campanadas de rigor y luego un señor muy trajeado enseñó al maquinista un palo grueso. Más adelante supe que era una bandera, pero en ese momento creí que lo había amenazado para que arrancara de una vez. La cosa es que aquello silbó y empezó a crepitar y las ruedas hacían chaca-chaca y chun-chun-chun, lo cual me maravilló porque era justo como ocurría en los cuentos que mi padre me contaba las noches en que le tocaba descanso. Al poco de ponerse el convoy en movimiento me fijé en unos cables que pasaban frente al vidrio. Subían y bajaban al ritmo del chaca-chaca-chun de forma misteriosa. A veces había un pájaro o varios, posados como fusas en aquel arcaico pentagrama. Cada poco un poste cerraba el compás. Así una, dos, tres... muchas veces. Pasé todo el viaje hipnotizado por aquella extraña melodía a la que podía poner letras a mi antojo. Me dio pena llegar. Sobre todo porque el hilo seguía y seguía...

domingo, 23 de octubre de 2011

MI VIDA: CUADRO SINÓPTICO

1966. Tarzán con metralleta. Arde la catedral. Un niño que mira por la ventana. Nubes carmín. Llega la Navidad. Pasan en fila india gentes con regalos. Como los seminaristas, traca, traca, en la cadena sin fin, traca, tra, de la maqueta. Joyería del Carmen. 2011. El Capitán Trueno se va a buscar la copa con uno de León. Rescoldos en el alma. Sigue, traca, traca, la cadena sin fin. Algunos, ande, ande, ande…, renquean. Sigo en la ventana. De momento.

jueves, 20 de octubre de 2011

UN PENSAMIENTO

En un momento, la vida pasa. En un momento, todo, está en el pasado. En un momento uno siente el tiempo resbalando por las manos. En un momento, me habré muerto. Por ello: corro, siento, adoro,respiro, me empeño, me ilusiono, me lanzo, vivo como si fuese el único momento.

Charo Acera.

lunes, 5 de septiembre de 2011

CINCO POEMAS Y UN RINCÓN





CINCO POEMAS Y UN RINCÓN



Cinco paredes, cinco palabras, cinco poemas y un rincón donde se encuentra mi alma, mi vida y mi ser.



Un camino para leer, para leerme, para contar narrando instantes recordados, encontrados y marcados por una impronta que agarra las ideas.



Momentos dispares, con distintas perspectivas, orientación y contenido, como el camino recorrido. Argumento que habla de otros muchos lenguajes que explorar y recorrerlos todos, paso a paso, es un sueño….



Colores, texturas, garabatos, dibujos, formas, que te atrapan en el tiempo. Disfrute de horas de silencio.



Instantes que compartidos, vividos y estrujados con los cinco sentidos, son creados y aquí expuestos.



Ahora vuelan, ya están solos, ya se han ido aposentando estos pájaros efímeros que se posan, anidan y dejan un legado. Ya no sirven de casi nada porque son tiempo vivido, tiempo soñado y ahora tiempo abandonado.



Son casi tiempo olvidado.



.



Charo Acera.



Para “Cinco poemas y un rincón”.





CHARO ACERA DESENREDA EL MOVIMIENTO





En el viento de las palabras, quedaron las huellas de las miradas.



En las venas de los árboles, los colores juegan a enredar el movimiento,



pero Charo desenreda entre texturas y dibujos, el aroma del barro,



que duerme en el rincón de femeninos volúmenes, donde descansa el verbo.





Manuela Bodas Puente






La esencia de Charo Acera, su alma de artista, su alma de mujer, se enreda en su obra mostrando siempre una parte de sí misma. Como en esta coleccion titulada "Cinco poemas y un rincón", donde explora a través de las texturas, atrapa palabras entre miradas y colores, para definir y definirse a través del apasionamiento de sus dibujos, para acabar llenando con la escultura ese rincón que ella define como su alma, su vida y su propio ser. Una obra encerrada en cinco poemas y un rincón para abrir su arte al mundo.



Mercedes Glez. Rojo







Este es mi gran ejercicio literario del año, que me gustaría compartir con vosotros , va de poesía, pintura y escultura. No puedo traeros la exposición entera, pero si puedo invitaros a verla en el Centro Cultural Santa Nonia, Caja España porque se inaugura el 15 de Septiembre. Después iré colgando los poemas y alguna foto para los que estáis muy lejos. Espero que os guste.
Un abrazo Charo Acera.



miércoles, 24 de agosto de 2011

INSTANTÁNEA

Nunca se sabe donde pueden saltar las historias. En esta ocasión fue a través de la "aguada" de un amigo hecha a partir de una fotografía antigua. Luego vino mi historia a modo de poema. Observando a la gente que veía la exposición y miraba los poemas, pudimos percatarnos que algo había en este binomio que despertaba la emoción de mucha gente. Ahora quiero compartirla con vosotr@s. Podréis ver más en la exposición que Antonio Conejero está realizando en Astorga hasta el día 28 de este mes de agosto. Historias encerradas en "Versos de acuarela".

INSTANTÁNEA

Fue apenas un instante.
Todo se paralizó a su alrededor
mientras su mirada observaba
aquella vieja cámara que les fotografiaba,
el gesto adusto,
perdida la mirada,
atrapados siempre en una imagen
transformada en “aguada” con el tiempo.

Hoy las eras duermen vacías
del sudor y de los cantos.
Hoy no se respira el olor amarillo de trigos,
cebadas y centenos…
Ni el verdor fresco de la hierba…
No se suspende en el aire
el polvo que un día se hará pan.
Ni chirrían los ejes de los viejos carros,
ni mugen, perezosos, los bueyes en su lenta espera.
Hoy, con los ojos prendidos en la acuarela,
mi mirada busca en las miradas de antes
el leve susurro de las viejas historias.
                                    Mercedes Glez. Rojo

lunes, 8 de agosto de 2011

Persecución.

La niña, apoyada en la barandilla del puente, observaba con la mirada perdida en el sereno cauce del canal cuando los vio. 
Eran dos, uno apenas más pequeño que el otro. Y cayeron casi al mismo tiempo al agua. Se dejaron arrastrar por la corriente, persiguiéndose incansables en el agua mansa. Un poco más allá, el discurrir lento se tornó agitado en breve caída. Y el silencio del agua se volvió borboteo cantarín. 
Fue allí, entre la blanca espuma  y  el ligero borboteo del  remolino, cuando se alcanzaron y jugaron juntos al abrazo, mientras la niña sonreía feliz contemplando su cortejo.