lunes, 1 de junio de 2020

Anhelo




En su 72 aniversario pidió un deseo: quería ser madre. A los nueve meses tuvieron que extirparle la vesícula y los médicos se la dieron en un frasco. Ella en su casa le puso el nombre de Esther y le acomodó una habitación. Diariamente la acunaba, le hacía mimos y le contaba cuentos, pero no crecía.  Se dirigió al pediatra para consultarlo y de allí la llevaron  ante un psiquiatra. A la pregunta decisiva para ser internada confesó que era consciente de la farsa, todo había sido fruto de sus ansias por tener una hija  y la dejaron marchar. Ya en su casa, dirigiéndose al apéndice  dijo: “Te pido perdón, siempre supe que eras niño,  a partir de ahora te llamaré Antonio y te vestiré de azul.



Texto y Fotografía de Manuela Fernández Cacao. 

sábado, 30 de mayo de 2020

INGENUIDAD

                                                   Foto de Biel Morro en Unsplash

Llevo un mes más o menos aquí y al principio no le preste ninguna atención, aunque él se fijó en mí desde el primer día, espiaba todos mis movimientos con disimulo.
Una vez satisfecha su curiosidad y pasada la novedad, se muestra sin reservas, y yo le contempló admirada, que elegancia de movimientos, jamás lo he visto dar un mal paso, se contonea soberbio y hermoso, luciendo su pelaje cuidado y limpio.
Mientras pasea delante mío, me observa con curiosidad, como si la cosa no fuera con él. En sus preciosos ojos noto el deseo, sé que le gusto.
Es normal y quisiera corresponderle, que ya tengo una edad, además encerrada en la jaula me quedare sin plumas mientras espero.




miércoles, 20 de mayo de 2020

CORAZÓN GASTADO



Foto por Ashkan Forouzani en unsplash

De nuevo en la escalera de los juzgados, como cada vez que los desencuentros y los reproches aparecen en mi vida, siento el corazón gastado como el que está pintado en la pared de enfrente. 
Mis ex mujeres algo de razón tendrán, cuando coinciden en decir que soy un cobarde y un egoísta, Sara , Eli, Marga… que bien lo pasábamos , hasta que algo fallaba.
Juro que las ame a todas y traté de darlas lo mejor de mí. Que la entrega y la pasión que sentía por cada una de ellas era sincera.
Susana, creo que me ve como un crápula o un casanova. Sonriendo a accedido a tomar un café conmigo. Es la secretaria de los juzgados y a fuerza de verme, con tanta separación, he debido despertar en ella cierta curiosidad o simpatía, yo qué sé.
Solo sé que de nuevo algo late dentro de mí.

martes, 11 de febrero de 2020

TARDE DE DOMINGO

Empezó a llorar y ya no supo cómo parar. Lloraba por su vejez solitaria y miserable. Por la muerte de ese padre al que tanto quiso. Por Salvador, su alma gemela, que se había ido antes de tiempo. Por ese trabajo que perdió por falta de valor. Por la renuncia a su ilusión más viva. Por la excursión prometedora a la que no la dejaron ir. Por aquel primer beso y el vacío que dejó. Por la Nancy que nunca tuvo. Por ese chupachups gigante de fresa y nata que su madre, tan ajena a lo hondo de su deseo, se niega reiteradamente y sin flaqueza a comprar para ella en el quiosco del paseo.