
imagen http://espanol.familiesonlinemagazine.com/SNOWFLAKES.htm
Nunca había visto nevar. Sus ojos, tan pequeños como los albinos copos, se abrieron más allá de las cuencas, y de su boca entreabierta, salía ese ronroneo felino de complacencia inesperada.
- ¿A qué sabe la nieve abuelo?
- Sabe... a nostalgia…
- ¿por qué lloras abuelo?...
- No lloro hijo… se me ha metido algo en los ojos…
- ¿nieve, abuelo?..
- No hijo, no…nostalgia. Y ahora a dormir que mañana te enseñaré a hacer un gran muñeco…
- ¿ de nostalgia abuelo?, - no pudo remediar la carcajada- , no hijo, no ¡ de nieve !.
Jorge: Ya estoy sospechando que eres un joyero. Otra joyita, este cuento! Lo tuyo es la brevedad. Así que, si bueno y breve, dos veces bueno! Felicidades, Jorge, y que te broten a raudales las ansias creativas !
ResponderEliminarMuchas gracias Beatriz, eres muy amable. Espero que podamos seguir leyéndonos mucho también en el 2011.
ResponderEliminarUna auténtica perla de la micro ficción. Me fascinó. Felicitaciones Jorge
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